Los afrodisiacos: ¿Mito o realidad?

admin March 6, 2017 0
Los afrodisiacos: ¿Mito o realidad?

Redacción/CASA Magazine

Tradicionalmente se ha considerado que ciertos alimentos como las ostras o la canela ayudan a aumentar la libido. Un especialista en sexología nos aclara qué hay de mito y de realidad en cuanto a los afrodisiacos.

Chocolate, miel, ostras, canela, vino tinto… La lista de alimentos considerados afrodisiacos es larga, pero, ¿pueden influir realmente en el deseo o el rendimiento sexual? En este sentido, Vicente Briet, psicólogo clínico y especialista en sexología, afirma que “no existe ningún alimento que, por sí mismo, produzca un incremento en el deseo sexual ni de los hombres ni de las mujeres, o al menos no está demostrado mediante evidencias científicas”.

El sexólogo Briet aclara que todavía son frecuentes los mitos acerca de los alimentos afrodisiacos. “Estos mitos los han construido sobre la idea de que ciertos nutrientes como las vitaminas o algunos minerales pueden reforzar o estimular la función o el deseo sexual”, explica. “Falta por demostrar la asociación entre estos componentes de los alimentos y su posible poder afrodisiaco”, subraya.

La sugestión

En lo relativo a los afrodisiacos también influye el efecto placebo. “La sugestión es tan poderosa como el hipotético efecto deseado”, asegura Briet. “Son multitud los estudios que demuestran que el efecto placebo por sí mismo supera con creces al potencial efecto de muchas sustancias”, señala. Un ejemplo es el alcohol que, según explica Briet, posee un efecto doble. Tiene propiedades desinhibidoras, pero al mismo tiempo puede bloquear la erección. 

Además, el sexólogo comenta que “al parecer, el vino aumenta en gran medida el flujo sanguíneo hacia las zonas erógenas, actuando directamente en la estimulación y posterior satisfacción sexual. Algunos estudios aluden también a los efectos antioxidantes del vino, que ensancharían los vasos sanguíneos produciendo el mismo resultado”. Pero, más allá de alimentos potencialmente afrodisiacos, el especialista explica cómo surge el deseo sexual.

“Ante un estímulo como un sabor, un olor o una caricia, nuestro cerebro envía señales hacia la región pélvica, provocando la dilatación de los vasos sanguíneos en esta zona. Dicha dilatación es la responsable de la erección en los hombres, pero también en las mujeres, pues existen tejidos eréctiles en el clítoris y en la región situada alrededor de la vagina. Se produce un aumento de la frecuencia cardiaca, entre otros signos de la excitación sexual”, dijo.

Como un tobogán

“Sin embargo, es necesario indicar que dichas sustancias deberían ingerirse en cantidades bastante más elevadas que las que se consumen habitualmente para desencadenar dichos efectos”, puntualiza. Por el contrario, el sexólogo señala que también existen elementos que pueden hacer descender el deseo. En este sentido, menciona el consumo de fármacos como los antidepresivos y los antihipertensivos, que producen alteraciones en la libido.

“Por su parte, la píldora anticonceptiva contiene estrógenos que pueden alterar la presencia de la testosterona, responsable del deseo femenino”, destaca. Briet subraya que el consumo de drogas también puede influir en la libido. Así, la cocaína actúa como estimulante y el cannabis, como efectos inmediatos, ayuda a la desinhibición, relaja y produce sensación de bienestar, aumenta la sensibilidad táctil y distorsiona la realidad.

Otro factor que puede hacer descender el deseo es el estrés. “Las personas estresadas no sólo se sienten demasiado ocupadas como para tener sexo, sino que el estrés también aumenta la cantidad de cortisol en el organismo, lo que baja la producción de testosterona”, explica. Asimismo, las desavenencias conyugales producen distanciamiento afectivo y ello redunda en un adormecimiento de la libido, manifestó el sexólogo.

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