Anorexia, un mal de la adolescencia

admin June 5, 2017 0
Anorexia, un mal de la adolescencia

EL PADECIMIENTO NO TIENE CURA

Redacción/CASA Magazine

La anorexia es uno de los trastornos de la conducta alimentaria más frecuentes. Este padecimiento afecta al 1 por ciento de las mujeres menores de 25 años. No obstante, el número de hombres adolescentes con anorexia está aumentando en las últimas décadas y suele tratarse de casos graves. Los estudios demuestran que puede dejar secuelas físicas y mentales.

“Las personas con anorexia tienen una imagen distorsionada de su cuerpo, de modo que se ven gordas, aunque estén peligrosamente delgadas. A menudo no quieren comer, practican ejercicio de manera compulsiva y adquieren hábitos poco usuales como negarse a comer delante de otras personas. Pierden una gran cantidad de peso e, incluso, pueden morir por inanición”, indica la Asociación Americana de Psicología (APA).

Consecuencias físicas

En primera instancia la anorexia se trata de una enfermedad de origen mental. Quienes padecen este trastorno buscan un cambio en su aspecto físico y la pérdida de peso constituye un logro que aumenta su autoestima. La anorexia también está asociada con la depresión, la ansiedad; y alteraciones en la atención y en la concentración. Además de los trastornos psiquiátricos, son inevitables para complicaciones físicas en estas personas.

En el caso de las adolescentes, se presentan trastornos en la menstruación o desaparición de la misma. Al mismo tiempo, quienes sufren la anorexia presentan alteraciones en los huesos que causan fracturas y deformidades óseas. La piel seca y la caída de gran parte del cabello son también síntomas del trastorno de la anorexia. La piel y el cabello se ven afectados por la falta de vitaminas, los problemas digestivos y cardiovasculares que trae la anorexia.

El tratamiento

La psiquiatra Marina Díaz, subraya que “la anorexia es un problema de salud pública que arruina la vida de las pacientes y de sus familiares”. La especialista explica que las personas con anorexia no suelen pedir ayuda ellas mismas y cuando acuden a la consulta del médico lo hacen presionadas por sus familiares, amigos o profesores. “Es una enfermedad mental y debe ser tratada por médicos con formación en psiquiatría infantil o por psicólogos” dijo.

Díaz además señala que, en la mayoría de los casos, “se requiere una consulta con el endocrino o con el nutricionista para valorar el grado de desnutrición y diseñar un plan personalizado de realimentación progresiva”. La especialista indica que el objetivo del tratamiento es conseguir la normalización de la conducta alimentaria alterada. “Se debe reeducar a la persona y disminuir la distorsión en la percepción de su cuerpo”, subrayó.

Huella imperecedera

No obstante, los resultados de un estudio señalan que la enfermedad podría dejar su huella en el cerebro incluso una vez finalizado el tratamiento.  Se trata de un estudio, publicado en el “American Journal of Psychiatry”, que examinó a 21 adolescentes antes y después del tratamiento y encontró que sus cerebros todavía tenían un sistema de recompensa elevado a la inanición y al deseo de estar más delgadas.

“Eso significa que no se curan”, apunta Guido Frank, autor principal del estudio y profesor asociado de Psiquiatría y Neurociencia en la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado. “Esta enfermedad cambia fundamentalmente la respuesta del cerebro a los estímulos en nuestro medio ambiente, el cerebro tiene que normalizarse y eso lleva tiempo”, añade.


Advertencia

“No se debe bajar la guardia ante este tipo de patología que, además, suele ir asociada a otros trastornos de salud mental”, subraya la psiquiatra Marina Díaz.


El cerebro

Según recientes estudios científicos, los cerebros de las personas con anorexia, y los de las ex pacientes que han logrado recuperarse, tienen diferencias en comparación con los de personas que nunca han tenido que luchar contra la enfermedad.

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